Nuestra Historia

Alma con Calma nació mucho antes de convertirse en una finca turística.
Nació hace más de 20 años, en el corazón de Laura Rojas Salas.

Cuando Laura estaba en sus primeros años de juventud, acompañaba a su papá, Raúl Rojas Castillo, a visitar la finca familiar en Cebadilla. En aquel entonces, la propiedad se dedicaba a la crianza de ganado de engorde, pero tenía algo especial: varios lagos de aguas tranquilas que llamaron profundamente su atención.

Fue ahí cuando pensó:
«Aquí se puede hacer algo hermoso… un lugar donde las personas puedan venir a disfrutar y reconectar.»

Su entusiasmo fue tal que incluso contactó a la Municipalidad de Alajuela. Funcionarios visitaron la finca y confirmaron lo que ella ya sentía: el lugar tenía un enorme potencial turístico.

Sin embargo, en ese momento el sueño tuvo que guardarse. La finca pertenecía a una sociedad con varios socios y no era posible desarrollar el proyecto. El tiempo pasó… y el sueño quedó esperando.

Años después, la sociedad se disolvió y la finca pasó a manos de la familia. En el pueblo era conocida como “Los Lagos de Los Rojas”. Durante mucho tiempo, sin vigilancia ni desarrollo turístico formal, se convirtió en un lugar al que muchas personas llegaban a pescar, hacer picnic o simplemente disfrutar del entorno natural.

Pero el proyecto seguía sin concretarse.

Con el paso de los años, la vida presentó desafíos importantes. Don Raúl fue diagnosticado con Alzheimer y, poco tiempo después, Doña Norah Salas Villegas, mamá de Laura, fue diagnosticada con mieloma múltiple. Fueron años difíciles, llenos de fortaleza, unión familiar y aprendizaje.

Sabiendo del sueño que Laura guardaba desde hacía décadas, Doña Norah tomó una decisión trascendental: heredarle la finca, para que pudiera finalmente convertir ese anhelo en realidad.

Doña Norah partió el 28 de diciembre de 2022.
Don Raúl, el 30 de enero de 2025.

Su ausencia dejó un vacío profundo, pero también dejó una misión.

Alma con Calma es un tributo a ellos.
A su amor.
A su calma.
Al refugio que siempre fueron para el alma de su hija.

Hoy, cada lago, cada atardecer y cada rincón de esta finca representan esperanza, fe y la certeza de que los sueños, aunque tarden años, sí pueden cumplirse.

Bienvenidos a Alma con Calma.
Un lugar para reconectar con la naturaleza… y con lo que realmente importa.

✨ ¡Les esperamos!